- En el marco del Día de la Prevención Suicida, la psicóloga Martha López, de HIMAR, platicó con SUCOMM sobre cómo detectar señales y brindar apoyo
TIJUANA.- Hablar sobre el suicidio sigue siendo un tema rodeado de tabúes, pero expertos coinciden en que la prevención comienza con la comunicación abierta, la empatía y la detección temprana de señales de riesgo.
En el marco del Día de la Prevención Suicida, en Sindicatos Unidos con México Moderno (SUCOMM) nos interesamos en los indicios y cómo ofrecer apoyo oportuno que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Abordar el tema de manera respetuosa es clave.
“Lo más importante es no juzgar, no minimizar lo que la otra persona siente y mostrar empatía. Frases como ‘anímate’, ‘no es para tanto’ o ‘haz algo para sentirte mejor’ pueden hacer más daño que bien. La idea es escuchar activamente y ofrecer alternativas de apoyo”, explicó la psicóloga Marta Virginia López Espinosa, de HIMAR Psicología y Tanatología.

SEÑALES DE ALERTA
De acuerdo con especialistas, 9 de cada 10 personas que se suicidan manifiestan de alguna forma sus intenciones. Algunas señales importantes son:
- Hablar abiertamente sobre el deseo de morir o insinuarlo en conversaciones.
- Interés inusual por temas relacionados con la muerte o búsqueda de métodos para suicidarse.
- Conductas de cierre, como hacer un testamento, regalar objetos valiosos o despedirse de personas cercanas.
- Cambios bruscos en el estado de ánimo, especialmente cuando, tras un periodo de depresión, la persona aparenta “mejorar” continuamente.
“Muchas veces creemos que ya están bien porque se ven más tranquilos, pero esa aparente calma puede indicar que han tomado la decisión de acabar con su vida”, advirtió la especialista.
FACTORES QUE AUMENTAN RIESGO
Los factores asociados al riesgo suicida son diversos y pueden ser individuales, familiares, sociales o contextuales. Entre ellos destacan:
- Trastornos mentales no tratados: depresión, trastorno bipolar, esquizofrenia, ansiedad severa.
- Consumo problemático de alcohol o drogas.
- Intentos previos de suicidio.
- Dolores crónicos o enfermedades graves.
- Violencia intrafamiliar: física, emocional, sexual o económica.
- Aislamiento social y falta de redes de apoyo.
- Pérdida de empleo, estatus social o relaciones significativas.
En adolescentes, el riesgo se incrementa debido a cambios emocionales propios de la edad, exposición constante a redes sociales y falta de acompañamiento psicológico.
APOYO Y PREVENCIÓN
La prevención inicia con escuchar y acompañar. Martha López recomienda:
- Escucha activa y sin juicios: estar disponibles para que la persona pueda expresarse.
- Validar sus emociones: reconocer su dolor sin minimizarlo.
- Hablar directamente: preguntar sin rodeos si piensa en suicidarse.
- Fomentar redes de apoyo: familia, amistades y comunidad.
- Buscar ayuda profesional: la atención psicológica y psiquiátrica es indispensable en casos de ideación suicida.
“La psicoterapia y, cuando es necesario, la medicación psiquiátrica son fundamentales. No se trata de enfrentar esto solos, siempre debe haber acompañamiento profesional”, enfatizó la especialista López Espinosa.
¿QUÉ HACER ANTE UNA TENTATIVA?
Si una persona ha intentado quitarse la vida, los pasos inmediatos son:
- Atender la urgencia médica y llamar a los servicios de emergencia.
- No dejar sola a la persona durante las primeras horas o días.
- Buscar atención psicológica y psiquiátrica especializada para elaborar un plan de seguridad que prevenga futuros intentos.
DÓNDE PEDIR AYUDA
En Baja California, algunas opciones son:
- Instituto Psiquiátrico de Baja California (IPBC), en atención psicológica y psiquiátrica.
- Hospital de Salud Mental de Tijuana, ubicado en Otay.
- Línea de la Vida: 800 911 2000 (disponible 24/7).
- Emergencias: 911.
En conclusión, hablar del suicidio no lo provoca; callarlo sí puede costar vidas. Detectar señales, escuchar sin juzgar y acompañar profesionalmente son pasos clave para prevenir tragedias. La empatía y la comunicación pueden salvar vidas.
